En el desarrollo de esta primera Jornada
se plantearon numerosas cuestiones sobre la aplicación
práctica de las premisas que definen tanto los derechos
como las garantías de la protección de datos personales.
Esta materia, tan importante como desconocida en el
ámbito del sector público y privado de las diferentes
Comunidades Autónomas, se planteó en su introducción
como un punto más a tener en cuenta a la hora de
organizar la actividad de la Administración Pública, así
como lo es la aplicación en general de las Nuevas
Tecnologías.
El Derecho Fundamental a la Protección
de los Datos de carácter Personales, debe ser
interpretado como una herramienta más del funcionamiento
del sector público por cuanto en este ámbito es dónde se
trata el mayor volumen de datos personales. Siendo este
además un derecho recogido en la Constitución de 1978, y
desarrollado extensamente en diferentes normas europeas,
estatales y autonómicas, debe tener el reconocimiento
que merece, respetando su contenido y aplicando las
disposiciones que lo sistematizan allí dónde se produzca
la recogida o tratamiento de datos de carácter personal.
La falta de información de los propios
interesados, titulares de los datos, unida a la falta de
formación de los responsables de los ficheros dónde se
almacenan, da lugar a la actual situación de
desprotección y vulneraciones continuas de este derecho,
lo que justifica y exige la celebración de Jornadas como
ésta. APICE,
representada por su presidente, D. Andrés Borrego,
reunió en un solo acto a las más importantes autoridades
y profesionales relacionados con la materia, quienes
expusieron su visión práctica de la problemática actual
en la defensa del Derecho Fundamental a la Protección de
Datos personales. Así, D. José Luis Piñar Mañas,
Director de la Agencia Estatal de Protección de Datos,
tuvo ocasión de resaltar el creciente, pero aún escaso,
estado de las inscripciones de ficheros ante la Agencia,
en el sector privado y público, en aquellas Comunidades
Autónomas que carecen de autoridad de control propia.
Junto a esto, expuso el contenido de algunas de las
Instrucciones de la AEPD más relevantes dictadas en los
últimos meses, e informó de la campaña anti-spam que han
comenzado, abriendo 15 inspecciones basadas en denuncias
de ciudadanos afectados, aquí una vez más, hubo que
hacer referencia a las dificultades de perseguir esta
práctica debido al carácter transfronterizo de Internet.
D. José Antonio Martín Pallín,
Magistrado del Tribunal Supremo, puso de relieve las
carencias de la aplicación de la Ley 15/99 de Protección
de Datos de carácter personal y la relevancia de las
sentencias dictadas hasta el momento en esta materia. La
jurisprudencia supone una importante aportación por el
enfoque interpretativo que da de de los preceptos de la
Ley, pues facilita su aplicación y limita las
posibilidades de vulneración del derecho fundamental
provocadas muchas veces por lo asimétrico de la
literalidad de la Ley. Estas deficiencias se pusieron de
manifiesto a través de un escueto análisis de diferentes
situaciones que se vienen dando en el sector sanitario,
que no olvidemos trata datos personales de carácter
sensible, y por tanto que exigen un nivel máximo de
protección.
En una segunda sesión, D. Ignacio
Villaverde, Secretario General de la Universidad de
Oviedo y ponente de una de las sentencias del Tribunal
Constitucional más importantes dictadas ahora en la
materia, (la STC 292/200 de 30 de noviembre de 2000 que
resolvió el recurso de inconstitucionalidad interpuesto
por la Comisión de Libertades e Informática respecto de
los arts. 21.1 y 24.1 y 2 de la Ley Orgánica 15/1999),
dio paso a D. Josep Xavier Hernández i Moreno,
Director de la Agencia Catalana, D. Iñaki Vicuña de
Nicolás, Director de las Agencia Vasca, D.
Francisco José López Carmona, Subdirector General de
Registro y Consultoría de la Agencia Madrileña y D.
Antoni Farriols i Solá, Presidente de la Comisión de
Libertades e Informática. En las distintas exposiciones,
se insistió en el carácter independiente de las
autoridades de control autonómicas en sus competencias,
y en la excelente comunicación y coordinación que, entre
ellas y la autoridad estatal, existe y debe existir. Se
presentaron también distintos muestreos estadísticos
sobre las inscripciones de ficheros por parte de la
Administración Pública en las Agencias representadas, y
se destacó la importancia de la creación de autoridades
de control en aquellas Comunidades Autónomas que aún
carecen de ellas, apremiando en este cometido a los
poderes públicos competentes. En este sentido,
coincidieron todos al señalar que la labor de
concienciación que puede desempeñar una autoridad de
control en esta materia, debe ser auspiciada por los
propios poderes públicos, con el apoyo necesario para
difundir los derechos, obligaciones y garantías que
afectan a todas las partes implicadas, y contribuir así
a la efectiva implantación de sistemas de seguridad en
los tratamientos de datos personales. Desde otro punto
de vista, el presidente de la Comisión de Libertades e
Informática, como representante de una asociación
dedicada a defender, difundir e informar en esta
materia, completó planteamientos desde la perspectiva
del ciudadano, aludiendo a la responsabilidad tanto del
administrado como de la propia Administración en esta
materia e insistiendo en que, sobre todo, se debe a la
falta de recursos para la efectiva concienciación de
estos contenidos y a las deficiencias técnicas y de
fondo de una legislación ya desfasada, no en vano, la
Comisión de Libertades e informática ha presentado ya un
proyecto de reforma de la LOPD.
La Jornada finalizó con una rueda de
preguntas de los asistentes, que fueron siendo
respondidas en el sentido que los ponentes habían ido
dando a sus exposiciones, y con el firme propósito de
realizar otras futuras que continúen lo iniciado en ese
10 de Febrero en Asturias ya que, según explicó el
presidente de APICE,
D. Andrés Borrego, ésta entidad ha ya recibido
varias invitaciones de comunidades autónomas vecinas
para organizar un evento de características similares.